Claves de la alimentación anticáncer


Hoy en día vivimos en un entorno en el cual estamos expuestos a un montón de sustancias cancerígenas que nos pueden afectar. Sin ir más lejos, tenemos cada vez más casos de cáncer en la población. La pregunta que igual nos deberíamos de hacer posiblemente fuera esta, ¿qué hemos cambiado en nuestras vidas?. 
Algo que nosotros podemos hacer para prevenir, y es algo que hacemos con una regularidad de cinco veces al día, es alimentarnos mejor. Este es el tema que vamos a tratar.
Hay muchos defensores de la alimentación alcalina, los cuales se basan en el principio de que el cáncer crece en un ambiente ácido, por eso recomiendan eliminar los alimentos ácidos del cuerpo e ingerir alimentos alcalinos que cambien el pH de la sangre. Pero el pH de la sangre es muy difícil de cambiarlo, normalmente lo tenemos entorno a 7,35 y 7,45, si cambia no os preocupéis que os daréis cuenta, os pondréis malísimos. El pH de la orina si que cambia, pero no es el que nos interesa controlar.
No os preocupéis de clasificar los alimentos en ácidos o alcalinos, de lo que os debéis de procurar es reducir al máximo el consumo de carne, azúcar y lácteos. Y aumentar la ingesta de vegetales y frutas.
El azúcar lo podríamos catalogar como el alimento del cáncer. Las células cancerosas requieren combustible para crecer. Es un tema que hasta los Oncólogos tienen claro y de hecho lo utilizan como prueba diagnóstica para saber si en el cuerpo existe o no metástasis. La prueba en concreto se llama PET, no la voy a describir aquí ya que no lo veo relevante para el tema que estamos tratando,  pero buscarlo y veréis lo que os digo.

Desde los años 40 la industria alimentaria ha disparado el empleo de azúcar refinado en sus productos. Podéis hacer la prueba, cuando estéis comprando en el supermercado, leer los ingredientes de los productos elaborados que compráis y saldréis de la duda.
El azúcar refinado es un veneno que está detrás del origen de la mayoría de las enfermedades de nuestra civilización: obesidad, diabetes y cáncer.
La hiperglucemia o elevación de azúcar en sangre no solo se produce por ingerir azúcar, sino por tomar alimentos con índice glucémico alto. Estos alimentos tiene la peculiaridad de elevar los niveles de azúcar en sangre casi de forma inmediata.
El primer paso, es intentar dejar de lado el azúcar y reducir al máximo los alimentos con índice glucémico alto, después introducir en nuestra dieta los alimentos con índice glucémico bajo.
Ahora os planteareis la pregunta, ¿Si no puedo tomar azúcar como puedo endulzar?. La respuesta es sencilla, se puede utilizar sirope de agave o estevia ya que ambos tienen un indice glucémico bajo.
La estevia es una planta originaria de Paraguay, que endulza trescientas veces más que el azúcar común y tiene cero calorías. Es ideal para endulzar infusiones. La estevia ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre y además es antiinflamatoria y estimula el sistema inmune. Por otro lado, el sirope de agave, es un extracto de savia de cactus (es la misma planta que se utiliza para elaborar el tequila), es ideal para preparar postres o platos dulces.
A continuación os voy a detallar algunos alimentos que nos pueden ayudar a mantener el cuerpo en guardia ante el cáncer.

Algas: Como la Nori, Wakame o Kombu. Contienen fucoxantina, un inhibidor del crecimiento de las células cancerosas. Contienen fucoidano, que impide el crecimiento de las células cancerosas. Son ricas en calcio, mucho más que la leche de vaca.

Setas: Shitake, Maitake, Champiñón, etc. Ricas en lentinano y betaglucanos. Refuerzan el sistema inmune para luchar contra el cáncer.

Semillas de Lino: Estas deben de estar recién molidas, son ricas en omega 3 además de ser antiinflamatorias. Contienen lignanos que son una barrera frente al cáncer de mama. Las podéis añadir al yogur o a la sopa. Es interesante tomar dos cucharadas al día.

Cúrcuma: Es un potente antiinflamatorio y anticanceroso, gracias a la curcumina. Para que se absorba hay que mezclarla con aceite de oliva y pimienta negra. Seria interesante tomar una cucharada al día.

Jengibre: El efecto que podemos lograr es parecido al de la cúrcuma y de consumirlo es mejor hacerlo en fresco.

Hierbas aromáticas: tomillo, orégano, albahaca, romero, menta, comino, anís, clavo y canela, bloquean el crecimiento de las células cancerosas.

Apiáceas: apio, perejil, cilantro, comino, zanahoria, chirivía. Son también potentes antiinflamatorios y antiangiogénicos.

Probióticos: Leche materna, kéfir, chucrut. Refuerzan el sistema inmune y la actividad anticancerosa, además de mantener la flora intestinal.

Crucíferas: Brócoli, col, coliflor, lombarda, coles de Bruselas. Ricas en glucisinolatos, que son potentes moléculas anticancerosas. Bloquean la angiogénesis y promueven el suicidio de las células tumorales.

Ajo y Cebolla: El ajo es mejor si es de la variedad cachopo y la cebolla roja. Contienen compuestos azufrados que ayudan a combatir el cáncer. La cebolla roja es rica en quercetina, que ayuda a disminuir los efectos secundarios producidos por la quimioterapia. La cebolleta y el puerro pertenecen a la misma familia.

Tomates: Ricos en licopeno, siempre y cuando se preparen en salsa con aceite de oliva.

Vegetales de hoja verde: Ricos en vitamina C, minerales, clorofila y antioxidantes.

Lentejas, Garbanzos, Judías y Guisantes: Ricos en fibra e inhibidores de las proteasas que ayudan a luchar contra el cáncer.

Té Verde: Rico en epigalocatequina-3-galato, que reduce el crecimiento de vasos por parte de las células tumorales, evitando así la metástasis. Lo ideal es tomar 3 tazas al día de té verde japonés, sobre todo la variedad Sencha. Añadir piel de mandarinas a la infusión.

Vino tinto y Uvas negras: Ricos en resveratrol. Un vaso en la comida es la medida, no más.

Aceitunas y aceite de oliva: Contienen antioxidantes, lo único es que contienen muchas calorías. El aceite es mejor el oliva virgen extra de primera presión en frío.

Nueces, Almendras, Avellanas, Semillas de Girasol, de Calabaza y de Sésamo: Son una fuente importante de vitaminas B, E y minerales como el magnesio, manganeso, selenio y zinc. Las nueces son ricas en omega 3. Con una pequeña cantidad te aseguras un buen aporte de antioxidantes.

Chocolate Negro 85%: Tiene antioxidantes, proantocianidinas y polifenoles que frenan el crecimiento de las células cancerosas y limitan la angiogénesis. Con unos 20 gr al día estaría bien.

Vitamina D: Se obtiene al tomar el Sol unos 20 minutos al día mínimo. Existen suplementos, pero es muy difícil obtenerla de la comida.

Manzana Roja: Contiene ácidos clorogénico y elágico, que bloquean la aparición de cáncer, además es muy rica en quercetina.

Frutas del Bosque: Arándanos, moras, frambuesas, fresas, cerezas. Todas ricas en ácido elágico. Son sustancias antiangiogémicas que evitan la metástasis.

Granada: Potente antioxidante, contiene punicalagina.

Cítricos: Naranjas, mandarinas, limón y pomelo. Poseen flavonoides antiinflamatorios. Son ricas en vitamina C, que es antioxidante.

Ciruelas, Melocotones y Nectarinas: Contienen agentes anticáncer.

A ser posible todos estos alimento serán de producción ecológica, libres de pesticidas. A la hora de cocinarlos los preferiremos crudos, al vapor o cocidos, evitar en todo lo posible las frituras.
Posiblemente realizando unos pequeños cambios en nuestras costumbres, podremos lograr que nuestro cuerpo este más sano y nos lo agradecerá.

Esta información del post, ha sido sacada del libro "Mis recatas Anticáncer" en el cual podéis ampliar conocimientos sobre el tema. Os dejo un enlace donde hay algo más de información sobre este tema:
http://www.misrecetasanticancer.com/  



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